Lo bueno de que los papás se separen de las mamás y hayan estado ausentes el 80% de la vida de sus hijos, es que intentan sentirse buenos padres regalando cosas materiales.
Así que el domingo pasado fui con mi santo progenitor a "El Otro Sitio" a comer deliciosa comida peruana >_<.
De vuelta pasamos por el Patio Bellavista y, como era el día del niño, estaba lleno de pendej@s rubios y estilosos (acompañados por sus muy estilos@s madres y padres). Cuento corto, entreteniendo a los enanoides, habían unas señoritas disfrazadas de payasitas. Una de ellas era muuuuy guapa, y sumándole la faldita corta, los cachitos en el pelo y no sé qué más, mi papá no pudo resistirse a darse vuelta a mirarla... ni yo tampoco. Me dio mucha risa cuando capté que los dos nos volteamos totalmente babosos para ver a esa niña.
Por un día, el Ogro me cayó bien.
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3 comentarios:
Jajahjahjaha que comica la situacion, ahora ya viste que tienen gustos parecidos al parecer x)!
A mi ese dia mis papas me despertaron llamandome por telefono y me desearon feliz dia, vieja y todo aun me ven con una pequeña x)!
Saludos *(:
jajaja situaciones frikis de la vida...igual yo cacho q me atacaria un poco si me pasa algo parecido :P
saludos!
Muy lindo tu blog
me ha gustado muchisimo
pasare a visitarte seguido, a ver si visitas el mio tb,
besos te cuidas
bye bye*
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